Comienza un momento en el cual la vida se encuentra llena de incertidumbres, con faltas de alegría, sin el sentir deseos de querer y ser querido por ciertos hechos predeterminados que, por ser tales nunca se sabe cuando llegan o como evitarlos.
Después de un tiempo de sobrevivir a los hechos que el destino te prepara, en ese momento menos pensado, la vida cambia cuando experimentamos esas nuevas sensaciones que, sin tener opción, te llegan directamente al alma sin retorno; con esa experiencia que sin importar como o de que se trate, será de bien para no volver a cometer el mismo error; la más importante y común…… “enamorarse”……..
Impredecible en el momento que llega, cautivador cuando se asoma en la ventana del alma, es la experiencia que engrandece el espíritu y ayuda a sentir una infinidad de emociones sin importar para bien o para mal…. Uno no puede expresar lo que es encontrar a esa persona especial; el observar la belleza de una noche blanca inalterable, llena de estrellas incandescentes y la luna, siempre blanca y resistente dando luz en toda la oscuridad del alma no se compara en el amor que se siente por otra persona.
Luego, sin darme cuenta se posa frente a mis ojos una linda chica, despampanante al verla e ilusionante al contemplarla; el deseo ferviente de conocerla se hace más grande, y nos olvidamos de todo lo demás solo para darle espacio en nuestra vida a ella….
Se nos despeja el día, se nos alegra la noche y se apresura el amanecer cuando en nuestro corazón está esa persona que queremos más que a la vida y daríamos todo por ella; la amistad se torna indeleble y el amor próspero ante cada conversación, charla, risa, comentario y muchas cosas más las cuales nos ponen perplejos y aún más enamorados.
A mí, por ejemplo, busco la más mínima excusa para entablar una conversación, me basta preguntar: ¿Qué tal te fue hoy?, o ¿Cómo te sientes?, para comenzar a entender la forma de expresarse y de desenvolverse de ella; y, con la atención que le pongo y el empeño, ella me lo retribuye de la misma manera, dándome alegrías donde tristezas hay, compañía donde soledad hay, calma donde angustia hay, amor donde abandono hay….
Me regocija solo el saber que de poco en poco se va creando un sentimiento mutuo entre ella y yo, que el sentir impaciente va cada vez más acercándose y enardeciendo un espíritu vacío lleno de anhelos y esperanzas de volver a sentir un afecto más allá de mi propio entendimiento…
Día tras día, horas tras horas, los minutos y segundos se vuelven eternos mientras mi corazón palpita tras la espera del sonar de su dulce voz en mí alma, el sentir que ella ya es parte de mí y que jamás saldrá de allí… Solo me lleno de felicidad al hablar con ella, después de hablar espero impaciente hasta nuestra próxima charla donde recobraré los ánimos, y así quererla más y solo sentirme bien cuando ella está presente dentro de mí, siendo ella ya parte habitual de mi vida…
Son las noches como aquellas, en la que la quería tanto y soltaba lágrimas de felicidad por ella, sentía que mi presente y futuro eran ella, y que no existiría persona igual con la quien podría depositar toda mi confianza y seguridad; esto ya es todo… toqué el cielo con las manos cuando su nombre retumbó por primera vez en mi corazón; y, que gracias a mi esperanza en Dios esperé que siga ahí para toda la eternidad.
Sigo pensando cómo explicar lo que sentí por ella, es bastante complicado explicarlo con palabras, solo me bastaba sonreír para darme cuenta que estaba pensando en ella, esos momentos los cuales yo era tan alegre de vivir, de existir y, por supuesto, de querer….
Lo que tenía mis esperanzas vivas y en aumento era el tiempo que ella me dedicaba; cada llamada, cada risa, cada mensaje, cada detalle con su mejor esfuerzo y afecto hacia mí…. Era la mejor sensación que pude experimentar en esos momentos tan mágicos de mi vida…. Solo pensaba que mayor felicidad que esa no podría tener, y que esa felicidad nunca se acabará, que lo que sentía por ella jamás desaparecerá…
Mientras más pasaba, más feliz me sentía, aunque ya la amistad era enorme la preocupación de un posible final triste aún seguía en pie, y me torturaba, trataba de ignorarla y seguir adelante…. Y por un buen tiempo lo logré. Ella y yo fuimos tan grandes amigos por un tiempo pero, por ciertos hechos del destino la comunicación se fue perdiendo, y yo traté de recuperarla; y mientras más cerca estaba, después más lejos terminaba…. No lo podía comprender, se me hacia raro este suceso y no tenía idea de cómo arreglarlo, esos malos pensamientos a la final parecían que no estaban tan erróneos.
Pasaba el tiempo y las charlas eran más cortas, la amistad era tan grande, pero lo raro es que en donde estaba, no podía crecer más… Fue un mal momento para mí, el pensar que mis anhelos a la final no serían como los pensaba….
Antes la amistad era tan hermosa, era casi perfecta…. pero, al pasar el tiempo la amistad se volvió inderruible, y comienzan de nuevo las duda y presagios como: ¿qué tal si ella no siente lo mismo?.... Es la gran duda que se tiene cuando la amistad es tan grande que no se da opción a cambiarse, ahí nos fijamos de los errores que fuimos cometiendo; porque el demorarse tanto, no tiene sentido; aparte, si alguien te quiere debe aceptarte tal como eres y estar consciente de lo que uno es capaz de dar…… En mi caso no pasó ni lo uno ni lo otro…. Dejé que la amistad crezca pero, al pasar el tiempo, esta se fue perdiendo. El saber que diste todas las ganas, los ánimos y tu tiempo para que ese amor intente funcionar, y a final de todas no se logró, es deprimente saber como desperdiciaste el tiempo en alguien que al final, no valió la pena luchar…
Tanto esfuerzo por quedarme cerca de ella, tanta dedicación para por lo menos moverle el corazón, tanto tiempo para que sepa que ella me importa… Y nada…
Esas lágrimas que soltaba de felicidad, se han transformado en un llanto de soledad, de tristeza incontrolable y decepcionante que lastima al tenerla. El saber que ese presentimiento de final triste nunca estuvo erróneo, siempre estuvo en lo correcto y nunca le hice caso, ni siquiera como prevención para ese golpe, que ahora, deja hueco y sin aliento ni ganas de seguir existiendo.
El intentarme comunicarme con ella, el buscarlas de todas las maneras posibles, y jamás encontrarla era un martirio para mí que cada vez iba empeorando; el saber que alguna vez hubo una gran amistad y que ahora solo queda el recuerdo de aquellos momentos en los que fui feliz, y así fue por un buen tiempo, pero que ahora y siempre solo se encuentran tristezas y llantos por una persona a que le di todo, todo y sin excepción, desde lo material hasta lo espiritual, y todo eso se lo llevó, pero arrojando mi corazón a la deriva como objeto sin valor…
El observar que ella se convirtió en un hábito, pero que ahora solo empeora mi situación cada vez más; el hundirme en un abismo y ser torturado para siempre me parece nada ante la huella imborrable y dolorosa que ella me dejó al olvidarme…
A veces cuando la miraba recordaba todo el esfuerzo jamás devuelto y que solo las lágrimas le daban explicación; el pensar que si lo hubiera hecho mejor pudiera ser pero que no fue al final; ver todas la cosas que me recuerdan a ella ocultas o desaparecidas, y la luna blanca tapada por esas nubes de dolor y sufrimiento anteponiéndose en mi vida, y por supuesto el saber que esto no hubiera pasado o que por lo menos hubiera terminado mejor…
Tanto la quería que por ella hubiera dado todo y ni Dios sabría cuanto era, simplemente todos los anhelos que tenía se esparcieron como polvo al aire y se eso se perdió todo, aunque quedó el triste y amargo recuerdo, con la experiencia para no volver a equivocarse y seguir adelante, pero con una amargura llena de desconfianza y de un porqué intentarlo de nuevo… Me entristece…
Yo siempre me he dicho:- “Nunca es tarde para conocer a alguien nuevo”, y es cierto; pero en mi caso el conocer a alguien nuevo solo impulsa mis pensamientos sobre la superficialidad de las chicas, el que las fotos para mostrar o para un álbum pasan sobre los sentimientos… Me es muy doloroso ya que para mí el conocer a alguien que no le interese la apariencia y si los sentimientos, el que le atraiga el interior y no el exterior…… No existe…
A veces el aguantarme las ganas de llorar es casi imposible, el recibir una buena noticia me es triste si ella no está conmigo, el ver un atardecer hermoso me es ver un cielo nublado sin ella, el estar presente en la noche más estrellada me es un gran diluvio incontrolable… Porque en mi vida solo se hayan tristezas y soledades en el momento que te fuiste…
Decidiste darme la espalda y no querer saber de mí… Pensaste que era lo mejor, quizás para ti lo fue, pero para mí no… Pienso a veces del deseo ilimitable de regresar el tiempo y, primero decirte tantas cosas las cuales tengo estancadas dentro de mi garganta solo para desahogarme de toda la tristeza que me causaste… y segundo, regresar al momento en que te conocí, para no haberlo hecho y no tener este trágico final… Solo intento saber cuánto sufrimiento dejaría de tener si ella no existiera en mi vida, si yo no la quisiera…
Quizás ella e quiso, eso no lo dudo pero para que pensar en luchar una batalla perdida. Solo cuando pienso en ella me lleno de tristeza con un grupo de lágrimas cayendo de mi rostro, ya que en tiempos como este mi imaginación me regocija en un mundo con ella pero al despertar la soledad aumenta…
Solo recuerdo noches como esta, en las que mi corazón palpitaba al ori su voz, y que ahora llora al pensar en ella; el sentimiento más lindo convertido en el más triste por culpa de ella, el que hace que mi alma se parta y me abandone en busca de un lugar mejor; ya que estos días debería tenerla en mis brazos pero no lo estas por mi propia culpa; por no saberte retener y perderte…
Aquellos días fueron eternos y ahora son desalientos del alma; solo esperando a que esa verdadera persona especial llegue pero, con el recuerdo y desconfianza que ella me causó. Y, sin embargo, busco maneras de olvidarla y mi corazón no quiere, ya que se enamoró de quien no le corresponde; y con esto espero que estas sean los últimos recuerdos que a ella estén dedicados y las últimas lágrimas que a ella le muestre…
jueves, 29 de abril de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)